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Narcos PR: La Masacre de Cayey

September 01, 2021 Armando Torres Season 2 Episode 67
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Narcos PR: La Masacre de Cayey
Sep 01, 2021 Season 2 Episode 67
Armando Torres

En los episodios 5 y 6 de este podcast, titulados Narcos PR hablé de sobre algunos de los narcos más notorios de Puerto Rico entre ellos Alex Trujillo, Junior Cápsula, Coco Blin Blin y Ángelo Millones el Buster. Este episodio no es la biografía de un narco como tal sino más bien se trata de un evento que culminó en la eventual caída de uno de los narcos más notorios de la llamada vieja guardia.

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Show Notes Transcript

En los episodios 5 y 6 de este podcast, titulados Narcos PR hablé de sobre algunos de los narcos más notorios de Puerto Rico entre ellos Alex Trujillo, Junior Cápsula, Coco Blin Blin y Ángelo Millones el Buster. Este episodio no es la biografía de un narco como tal sino más bien se trata de un evento que culminó en la eventual caída de uno de los narcos más notorios de la llamada vieja guardia.

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Saludos espero que se encuentren bien, en los episodios 5 y 6 de este podcast, titulados Narcos PR hablé de sobre algunos de los narcos más notorios de Puerto Rico entre ellos Alex Trujillo, Junior Cápsula, Coco Blin Blin y Ángelo Millones el Buster. Como todos saben han sido muchos más los capos que han tenido el control de la distribución de narcóticos y de armas a través de toda la isla. Este episodio no es la biografía de un narco como tal sino más bien se trata de un evento que culminó la eventual caída de uno de los narcos más notorios de la llamada vieja guardia.

Edsel Torres Gómez alias Negri era uno de los capos más poderosos e influyentes de la región de Caguas siendo su base de operaciones el residencial público Luis Gautier Benítez. 

En el 1994, Negri tenía problemas con un individuo llamado Angel Luis Castro quien era del pueblo de Gurabo. Se alega que Angel Luis, junto con otras personas cometieron un robo de entre 7 a 9 millones de dólares que cree le pertenecían a Negri, pero hay quienes dicen que parte del dinero le pertenecía a un comerciante del área de Patillas y a algunos narcos de Colombia. 

El estilo de vida de Angel Luis cambió dramáticamente luego del robo. Se dice que se compró tres Corvettes o corvetas como le decimos por acá, un "BMW', dos motoras, una casa, una finca, prendas, y muchos otros lujos. Entre las prendas más notables que se compró Angel Luis había una cadena de oro "bien gorda" con un pendiente de San Lázaro. Angel Luis se estaba dando la buena vida y acostumbraba a quedarse en lujosos hoteles los fines de semana con sus amistades.  

Debido a repentino y drástico cambio en su estilo de vida algunas personas allegadas a Negri comenzaron a sospechar que él había sido el responsable del robo del dinero por lo que comenzaron a planificar la venganza.

A principios de marzo de 1994, Angel Luis estaba en trámites de comprarle una casa a un hombre llamado Carlos Ortiz quien vivía en Santa Isabel.

El 13 de marzo de 1994 Angel Luis fue con un amigo conocido como Coco del pueblo de Gurabo hasta la casa de Carlos Ortiz para cerrar el negocio y le compró la casa con dinero en efectivo. De ahí salieron en Mustang cinco litros, color rojo, de Angel Luis hasta la casa de de un abogado en Gurabo para completar el proceso de compraventa y del traspaso de las escrituras de la casa.  

Luego de completar los trámites llegaron hasta la casa de un amigo en el sector Villa Alegre de Gurabo. El auto estaba siendo conducido por Coco. Al estacionarse frente a la casa de su amigo Angel Luis se bajó y llamó a una vecina a quien le decían la Nena y ella salió de su casa.

En ese momento, llegó un Toyota color blanco que se estacionó frente al carro de Angel Luis e inmediatamente después, llegó un Honda Prelude color rojo que se estacionó detrás del Mustang. Del Honda se bajó un sujeto que tenía puesta una careta de tela azul y un AK47 en las manos. El sujeto le gritó a Angel Luis "Cabrón, párate ahí." Y de inmediato se bajaron del Toyota otras dos personas enmascaradas que también andaban con rifles y otras armas.

Angel Luis comenzó a correr por la calle y el sujeto de la careta azul le disparó, haciendo que cayera al suelo. Acto seguido caminó hacia donde él estaba tirado y se quitó la careta, diciéndole "Cabrón, coge tumbe para que veas quién soy." 

Acto seguido le disparó varias veces en el piso, provocándole la muerte. 

Los otros dos sujetos sacaron a la fuerza a los pasajeros del Mustang y los montaron en el Honda Prelude. Los sacaron literalmente halándolos por el pelo y dándoles golpes en la cabeza con sus armas mientras los amenazaban con matarlos. La "Nena" estaba gritando y uno de los gatilleros le dijo que se callara la boca que a ella no la iban a matar.

De ahí salieron en los dos autos y en el Mustang, ahora conducido por el hombre que había asesinado a Angel Luis, quien dejó la careta azul tirada en el suelo, cerca de su cuerpo.

Luego de que los sicarios fueron, el amigo de Angel Luis, al que fueron a visitar, salió de su casa y cubrió el rostro de su amigo con un paño negro.

Mientras esto ocurría, en el Residencial Gautier Benítez, según se alega en un documento presentado por el Ministerio Público, se encontraba Negri y varios miembros de su organización esperando que llegaran los hombres que habían sido secuestrados en Gurabo.

Algunos de los miembros de la ganga les dijeron a los vecinos del residencial que se guardaran en sus apartamentos por que algo malo iba a ocurrir ese día. Como a eso de las 4 de la tarde una mujer que casualmente era informante de la policía llegó ese día al residencial a pagarle un dinero que le debía a una residente del lugar. La residente le dijo que se fuera de allí porque algo iba a ocurrir. De ahí entraron a un apartamento cerraron las ventanas y llevaron a los niños pequeños a la parte de atrás de la casa para protegerlos. La informante se trepó en una silla y miró hacia afuera por una ventana que dejó entreabierta. Otros vecinos hacían lo mismo y observaban por las ventanas entreabiertas.

El estacionamiento del residencial tenía una cadena tenía una cadena que uno de los miembros del grupo ponía y quitaba para controlar el paso. Al poco tiempo llegaron los 3 autos, el joven que controlaba el paso removió la cadena para que pudieran entrar.

Había unas 20 personas esperando en el estacionamiento. Varios de ellos portando armas de fuego. Al estacionarse bajaron a los tres hombres del Prelude rojo. Según los testigos a los secuestrados les dieron puños, patadas, les dieron con palos y hasta con las propias armas. Los hombres estaban desfigurados, tenían las caras ensangrentadas y casi no podían caminar. Ellos suplicaban para que no los mataran y aseguraban que ellos no sabían nada. 

Los sujetos les preguntaban a los hombres 

"¿Dónde están los chavos, canto de cabrones? ... ¿Dónde están los chavos o los quemamos ahora mismo aquí o los quemo vivos ahora mismo?"

Luego trajeron un galón de gasolina, pusieron a los hombres en fila y los obligaron a beber gasolina con un embudo. Luego de hacerlos beber gasolina algunos testigos dijeron que les arrancaron las uñas con un alicate. 

A eso de las 6:00 y las 7:00 de la noche se llevaron a las víctimas del residencial.

Más tarde esa misma noche algunos residentes del barrio Cedro de Cayey vieron a un Honda Prelude rojo seguido por una pick up negra y una guagua color crema por la carretera 738. Minutos más tarde la pickup negra y la guagua crema regresaron por la misma carretera. 

Los miembros de la ganga regresaron al residencial Gautier Benítez y se reunieron en el estacionamiento. El sujeto que había asesinado a Angel Luis Castro al que le decían Prieto le enseñaba a los demás una cadena grande de oro con una imagen de San Lázaro que le había arrancado del cuello.

Un tiempo después la Policía encontró los restos del Honda Prelude quemado el cual tenía tres cadáveres calcinados en su interior. 

Los cuerpos fueron llevados hasta el Instituto de Ciencias Forenses para ser examinados. La Dra. María Conte Miller quien actualmente es la directora del instituto de ciencias forenses realizó las autopsias de los tres hombres.

La primera víctima fue identificada como Edison Marrero quien era vecino de Angel Luis Castro. Su cuerpo estaba calcinado incluyendo sus órganos con excepción de sus pulmones. La dra. Identificó múltiples fracturas en su cabeza y varios proyectiles de armas de fuego. 

La segunda víctima fue identificada como José Manuel Álamo alias "Coco". Su muerte fue a causa de varias heridas de balas en la cabeza. Su cuerpo también estaba severamente quemado, pero no tanto como el de Edison Marrero.  Coco era amigo de Angel Luis Castro y se dedicaba a lavar autos.

La tercera víctima fue identificada como Carlos Ortiz Feliciano, el hombre que le vendió la casa a Angel Luis Castro. El murió a causa de un severo trauma cráneo cerebral. Según la autopsia los huesos de su cráneo estaban totalmente destruidos. Su cuerpo y especialmente sus extremidades también estaban severamente calcinadas. 

Por último, la Dra. Conti realizó la autopsia de Angel Luis Castro quien murió a causa de nueve impactos de bala.

Algunas de las víctimas fueron identificadas por sus familiares y otras tuvieron que ser identificadas utilizando sus récords dentales.

En el funeral Angel Luis Castro se recibió una corona anónima que decía "Recuerdos de cinco litros". Los empleados de la funeraria procedieron a removerla, pero los familiares les dijeron que la dejaran y la colocaron sobre su féretro. 

Uno de los relatos más interesantes con relación a este caso fue el de una persona a quien voy a llamar “el colombiano”. Este hombre habló con las autoridades a cambio de obtener una inmunidad parcial por unos delitos que había cometido y por los que estaba preso en la cárcel federal.  El testificó sobre lo que conocía acerca de los eventos que ocurrieron en el 1994 ya que según él dijo hacía negocios con Prieto uno de los lugartenientes de Negri quien presuntamente había matado a Angel Luis Castro.

El colombiano cuenta que en una ocasión se reunió con Prieto en un restaurante de Caguas y este le contó sobre unas personas que le habían robado un dinero a Negri, pero ya las tenían ubicadas y los iban a coger porque uno de ellos estaba gastando el dinero en grandes cantidades. Un tiempo después Prieto le preguntó al colombiano que si se acordaba de lo que le había dicho sobre los muchachos que le habían robado el dinero a Negri y que si había visto los periódicos recientemente. El colombiano le dijo que no había visto nada y Prieto le contestó que habían enviado a unos colombianos que eran dueños de parte del dinero para que arreglaran el asunto, pero Negri les dijo a ellos que él controlaba su territorio y que él iba a arreglar el problema. Entonces Prieto le dijo al colombiano;

 "Pues sabes qué los cogimos y los explotamos," "ahora sí que me ranquié con Negri." 

"Nosotros los cogimos, los cogimos en un carro, a uno le metimos un tiro y salió corriendo y después me le fui detrás y lo alcancé. Entonces cuando él estaba en el piso, yo me quité la máscara lo rematé y vi que tenía un "cadenón" grande, una cadena y se lo arranqué... Después nos llevamos a los otros, los pusimos a beber gasolina y le arrancamos las uñas.

El colombiano le preguntó que si habían recuperado el dinero y Prieto le dijo que se había recuperado una parte. Ese día llegaron hasta Gautier Benítez, pero no pudieron entrar porque la Guardia Nacional se encontraba ocupando el residencial.

La última vez que el colombiano habló con Prieto fue a través de los inodoros de la cárcel. Hay una serie de Netflix llamada Jailbirds en la que explican cómo se hace esto. Prieto le dijo: "me enteré de que estás cooperando, que estás choteando, que vas a testificar en contra mía."

 El colombiano negó que esto fuera cierto pero Prieto insistía. Prieto le dijo que él estaba alambrado, refiriéndose a que tenía un micrófono por lo que el colombiano se desnudó frente a un socio de Prieto para que este corroborara que él no estaba alambrado y le aseguró que el no iba a testificar en su contra. Prieto le dijo al colombiano que él sabía su nombre completo, le pidió que no testificara en su contra porque él siempre había bregado bien con él. Prieto le dijo que, si necesitaba dinero para un abogado, él pagaba lo que fuera, que no quería hacerle daño; que no se metiera en esto, que ya a él le faltaba poco para salir. El colombiano siempre le respondía que no se preocupara que él no iba a hablar. Por último, Prieto le recordó que él sabía a donde vivían sus suegros y su familia en Puerto Rico. Entonces el colombiano le dijo: "mira, no hablemos más de eso por aquí. Si tú quieres, dile a tu abogado que me venga a visitar y yo hablo con él."

Dos o tres días más tarde el colombiano prestó una declaración jurada ante la Fiscal Mayra López Mulero testificando en contra de Prieto y su relación con el trasiego de drogas en la isla. El colombiano también declaró que el abogado de Prieto había participado en algunas actividades transacciones ilegales de dinero. Según la declaración del colombiano Prieto supuestamente le había comentado que su abogado tenía conexiones con las autoridades y que podía hacer "desaparecer" la evidencia en su contra.

Unas 10 personas fueron arrestadas con relación a estos asesinatos. La publicidad y la cobertura de este caso en la época fue de tal magnitud que en varias ocasiones el Tribunal tuvo que posponer los procesos debido a la publicidad excesiva.

Prieto fue acusado ante el Tribunal de Primera Instancia de Caguas de cuatro cargos de asesinato en primer grado, tres cargos de secuestro agravado, una infracción a la ley de vehículos hurtados, y varios cargos por violación a la Ley de Armas de Puerto Rico, 

Luego de un largo juicio por jurado que se celebró entre septiembre de 1996 y febrero de 1997, Prieto fue encontrado culpable y fue condenado a cumplir cuatro sentencias consecutivas de 99 años por los asesinatos, además de otras penas concurrentes por los demás delitos, sin embargo, su defensa señalo varios errores en su juicio ante el Tribunal de Apelaciones. El Tribunal de Apelaciones revocó la sentencia y devolvió el caso ante el tribunal de primera instancia para que se celebrara un nuevo juicio. 

Por otro lado, Negri estuvo prófugo desde el 1994 hasta el 8 de abril de 1998 cuando fue arrestado en San Juan de ese año, por un grupo de US Marshalls. Su juicio, como era de esperarse recibió amplia cobertura de los medios locales.

El 21 de abril de ese mismo año, un gran jurado federal lo acuso de 21 delitos relacionados al narcotráfico y otras violaciones a la ley federal de armas de fuego. La fiscalía federal solicitó originalmente la pena de muerte para Negri y luego la reclusión perpetua, pero sus abogados lograron que la pena fuera reducida sustancialmente. Actualmente Negri se encuentra encarcelado en el Centro Federal de Transferencias de Oklahoma City y su fecha de salida según la oficina de prisiones federales es el 28 de febrero del 2024.

Le pregunté a una persona que vivió durante esa época en el área de Caguas si conocía algo de lo ocurrido en la llamada masacre de Cayey. Esto fue lo que me dijo;

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